lunes, 9 de enero de 2012

7 y 8 de junio

7 de junio

Dice Gallardón: “Lo público tiene que saber dar un paso hacia atrás.” Me parece una frase escandalosa. ¿Un paso hacia atrás? ¿Hacia el precipicio que ellos mismos están preparando, con el fin de que lo público -y todos nosotros, porque “lo público” no una idea abstracta, sino todos nosotros- se despeñe y ellos se repartan los restos. Me pregunto cómo hay aún tanta gente a la que consiguen engañar con sus manipulaciones y mentiras.

Mientras, parte de “lo público”, o sea, unos cuantos de todos nosotros, han conseguido parar una redada en Carabanchel. Una de esas redadas en las que la policía -que también es, aunque no lo parezca, lo público, pero esa parte que no se pone en duda por Gallardón u otros que piensan como él- para a las personas por su aspecto extranjero y les pide la documentación. El nazismo diario al que nuestros ojos están acostumbrados. Y la gente de Carabanchel ha conseguido pararla. Cuántas ideas de lo público puestas en juego, en discordia.

8 de junio

Hay datos que sólo ahora comienzan a salir a la luz; lo hacen con la frialdad de cualquier dato, aunque si uno se detiene y piensa en cada palabra, los números revelan su verdad y dejan traslucir el drama que no aspiran a esconder: 170 familias son desahuciadas al día por no poder pagar la hipoteca o el alquiler. 170 familias cada día pierden su casa.
Miro a mi alrededor: mis libros, mis plantas, mis cuadros, mi cama, mi armario, mi cocina, mi baño, mis paredes y mi techo. No sé, de verdad no puedo imaginármelo, qué haría si tuviera que dejar todo esto. Si viera a mi hija recoger sus cosas, abandonar su cama por última vez. Mis gatas en su cesta. Recuerdo que hace un par de años, cuando buscaba casa, me encontraba de vez en cuando con alguna ligeramente más barata de lo que le correspondía. En las fotos se veían los muebles,     los objetos por medio, como si alguien hubiera tenido que salir de allí a toda prisa, sin recoger. Casi siempre, al mirar bien, descubríamos que pertenecía a un banco. Ya entonces, los desahucios, aunque no tantos como ahora. Nos negamos si quiera a visitarlas. Hubiera sentido demasiada vergüenza.

Sigo leyendo, ansiosa, desordenadamente, buscando referencias, explicaciones, claves. Los Apuntes de Sol que Amador Fernández-Savater publica en su columna de Público -como paseos con un amigo que supiera mucho y nos fuera susurrando. Hakim Bey: "Públicamente seguiremos trabajando; publicando, en radio, prensa, música, etcétera, pero en privado crearemos otra cosa, algo para ser compartido libremente pero nunca consumido pasivamente, algo que puede ser discutido abiertamente pero jamás entendido por los agentes de la alienación, algo sin potencial comercial pero con un valor que va más allá de todo precio, algo oculto pero entretejido por completo con la tela de nuestras vidas diarias.” Vicenç Navarro: “Los ricos y la deuda pública.” Vicenç Navarro y su clarividencia respecto a la política fiscal. Y me doy cuenta de que ellos, los que no nos representan, no es que no sepan, no es que no quieran saber, es que saben muy bien lo que están haciendo: desmantelamiento y reparto. Saqueo.

Belén Gopegui escribe un artículo -”Será feminista”- sobre los hechos que ocurrieron en Sol, a partir de que alguien arrancara un cartel en el que decía: “La revolución será feminista o no será.” Al parecer, es la única pancarta que alguien “de dentro” se ha atrevido a arrancar. A raíz de esto, se organizó un taller feminista. Belén cuenta de qué se habló en él. Me gusta especialmente esto, porque es lo que yo entiendo por feminismo: “Sol será feminista como será anticolonialista, como estará con las libertades de todos los oprimidos y las oprimidas, y no nos importará gastar a veces adjetivos -que no se acaban- para ayudar a la gramática a mostrar el rostro no de un oprimido abstracto sino de hombres y mujeres que no pueden despertar porque alguien se lo impide, y costará encontrar el camino, y habrá retrocesos y disensiones, y el que una pancarta se eche abajo por quienes han estado sometidos a una educación machista será un palanca, una forma de recordar que el camino es largo y vale la pena y hay que seguir aprendiendo.” Inteligencia colectiva, una y mil veces. Las que hicieran falta.

Carlos Fernández Liria, en otro artículo, dice: "Y esta es mi valoración de la spanish revolution y del resultado de las elecciones. Todo viene a demostrar que se han invertido los términos: los antisistema de la Puerta del Sol son en realidad conservadores, entre otras cosas porque quieren conservar el planeta. También quieren conservar el sentido común, la dignidad, la sensatez, la prudencia. Los que han votado al PP masivamente en las elecciones, en cambio, son los partidarios de la revolución neoliberal, la más cruel, la más destructiva y la más radical que jamás se haya producido en la historia. Hay que pararles los pies, detener esta insensatez, este delirio. Cada vez hay más gente que lo comprende así. Y por eso, pienso que después del verano, se comprobará que la llamada “spanish revolution” no ha hecho más que comenzar."

No hago más que leer y leer. Por mucho que haya abierto los ojos a lo que veía, a lo que veo, siempre necesito las palabras. Quizá es cuestión de inseguridad: que alguien me explique lo que intuyo. O cuestión de placer, el que obtengo cuando alguien me empuja más allá de lo que sabía.
Cuando leo que, tras una larga asamblea, Sol decide levantar el campamento, lo que siento es una enorme nostalgia por lo que nunca pensé que llegaría a vivir. Aunque no fuera al cien por cien. Mi pequeño tanto por cierto me ha valido. Lo importante era que algo así pudiera pasar delante de nuestros ojos, gracias a la energía de miles. Cuando nos hablen de lo imposible, va a resultar más difícil creerlos.

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